PRÁCTICAS AL AIRE LIBRE EN LOS JARDINES INFANTILES


Cómo las actividades en el exterior pueden beneficiar el desarrollo infantil:

Gradualmente los espacios de aprendizaje en los jardines y sala cunas infantiles se han ido transformando según las necesidades actuales. El escenario actual vincula el aprendizaje mayoritariamente a las aulas, a pesar de esto, el jardín infantil en su totalidad constituye un espacio para aprender, por lo que se debe contemplar que todos los espacios enseñan y que por ende los párvulos aprenden de él en todo momento y en todo lugar. En este contexto aparece el patio como una figura fundamental donde se desenvuelven actividades relacionadas con el aprendizaje y desarrollo de diversas habilidades; como la motricidad fina y gruesa, la creatividad y expresión social, conceptos espaciales, temporales y el conocimiento del entorno natural. Todos mayoritariamente a través del juego. Por eso dedicar tiempo a su configuración y composición puede favorecer significativamente el desarrollo infantil. En definitiva, un medio estimulador va a contribuir en la formación y forjamiento de habilidades sociales, motoras y cognitivas en los niños.

Creemos en el lema jugar aprendiendo, dónde los párvulos puedan desenvolverse y desarrollar la exploración científica, jugar con las sensorialidad y jugar con los estímulos visuales. Todos los elementos que puedan llevar a los niños a extender el conocimiento de sí mismos y su entorno. Lo que existe actualmente en su gran mayoría, son lugares planos, poco amables con la escala del niño, poco habitables, con prácticamente nula presencia de vegetación o elementos naturales. Es en este contexto que surge la necesidad y consideramos que es sumamente esencial generar planes incorporados a la planificación educativa, que incluyan el desarrollo de los espacios exteriores de los jardines y sala cunas infantiles en Chile de manera más rigurosa.

Sabemos, y como ya ha sido mencionado anteriormente, por nuestra propia experiencia de haber sido niños y por estudios relacionados al tema, que los niños desarrollan sus habilidades mayoritariamente a través del juego, actividad que ocurre por excelencia en el exterior. Por tanto hay que reconocer las oportunidades educativas que el buen manejo del recurso ¨patio¨ puede agregar a la educación inicial, recurso que no se encuentra ampliamente desarrollado a macro escala, es cierto que sí existen establecimientos que se preocupan por los espacios exteriores, pero lamentablemente son la minoría y generalmente están vinculados a sistemas educativos alternativos como los sistemas Waldorf o Montessori. La idea es que todos los jardines, independiente de su ideología y forma de educación, se basen en la misma concepción en torno a los patios. Si todos confluyen en que el juego es el mecanismo esencial de aprendizaje, que el conocimiento del mundo natural ayuda a crear mayores vínculos con su entorno, que los juegos al aire libre ayudan a desarrollar sus habilidades sociales, y así, un sinfín de cualidades positivas que están directamente relacionadas con el uso del patio, debería existir una consideración más acabada de este elemento. Un modelo de paisaje enfocado a los patios que apoye, estimule y favorezca el proyecto educativo de cada establecimiento, para que así el patio se convierta en una herramienta dentro del aprendizaje.

Para la construcción de un modelo cabe destacar la idea de que el patio es un espacio en el que confluyen diferentes nociones, además se debe considerar el carácter lúdico y la naturalización del espacio, por los beneficios que traen al aprendizaje. Estas nociones tienen que abarcar el espectro espacial, ambiental, sensorial y social. Las cuales pueden ser implementadas a través de espacios intencionados destacando los juegos que en ellos pueden desarrollarse; juegos físicos, sociales, sensoriales y exploratorio